¿Y qué me importa a mí la fantasía?

13 nov 2013 Posted by: Comments: 0 In: Varios

Hoy me gustaría compartir con vosotros, si realmente hay alguien ahí al otro lado de la pantalla, leyéndome (aunque tal y como es la red, alguien debería, eventualmente, acabarlo haciendo), una reflexión sobre la materia a la que principalmente dedico mis trabajos: la fantasía.

El otro día estuve leyendo una entrevista realizada al escritor Patrick Rothfuss, con motivo de su primera visita a España, la cual, debo decir, ha movido a una cantidad impresionante de aficionados. En ella, una de las preguntas lanzadas por el periodista aludía a la importancia y utilidad del género fantástico. Patrick le respondió diciendo que la fantasía nos enseña que podemos derrotar cualquier poder insuperable, y además, lo remarcó recordando una cita del escritor G.K. Chesterson: “Los cuentos de hadas superan la realidad, no porque nos digan que los dragones existen, sino porque nos dicen que pueden ser vencidos.”

Lo más interesante para mí no fue esto, sino la reacción de muchos lectores de esa página. Las respuestas de la gran mayoría a esta entrevista, (en la que se decían muchas más cosas, pero pareciera que la utilidad de la fantasía es un tema urticante para muchos), estaban cargadas de pesimismo, ironía malsana, y también no poca mala leche. En líneas generales, la gran mayoría señalaba la inutilidad y la estupidez de esa respuesta frente a una realidad opresiva, dura y llena de barreras imposibles de superar… todo ello aliñado de desprecio, insultos e hiriente sarcasmo, ¡que no se diga…!

Está claro que estamos viviendo una realidad tremendamente complicada, que si miramos a aquellos que tienen la responsabilidad de ponerse a trabajar en las soluciones, no encontramos más que una panda de incompetentes, en el mejor de los casos. Entiendo que la situación lleva pareja un pesimismo que llevamos acarreando desde hace ya tiempo, y que parece que le hayamos dado un carácter peligrosamente habitual y natural.

Pero por eso mismo entiendo las palabras de Patrick, y la importancia que él le otorga a la fantasía.

Para la gente que expresó su parecer en dicha entrevista, no me cabe duda que el mayor logro de la fantasía es evadirse de un mundo gris, en el que o comes o te comen. Pero en mi opinión, eso es una forma muy tangencial y simple de analizar el género. Obviamente, no vamos a tener el santo Grial, la respuesta perfecta para todos los males que nos aquejan. No seamos tampoco ridículos: no seremos héroes vencedores de dragones, no vamos a alcanzar la gloria, ni coronarnos justicieros de nuestro mundo…

Lo que nos enseña es a no dejar de intentarlo.

La fantasía en general (y hablo de ella tanto en la literatura, como en la ilustración, o en cualquier otra expresión) se aleja tanto de la realidad física que vivimos, que, en general, se puede permitir el lujo de centrar su atención con mayor detalle en otros conceptos menos palpables, como el honor, el valor, la lealtad esos valores tan presentes en nuestro mundo (y esto, sí es ironía :P). Y lo hace así, porque es un género que bebe de las grandes sagas mitológicas y heroicas de antaño, de los cuentos de hadas que se han transmitido desde hace siglos. La cimentación de esas historias no era la presentación de un cuadro perfecto de las costumbres de la época, o de la historia y sociología… Querían enseñar unos valores, una moral y una forma de enfrentarse a una realidad (bastante más dura que la de hoy en día), a través de unas historias que, de paso, les permitían darse un respiro de sus vidas. En la literatura, esto es más fácil de transmitir, en la ilustración, esto se logra por la evocación de algo que, quiero creeer, sigue estando en el inconsciente de la gente, como deberían estar todas las grandes historias.

Esto es lo que daba a entender Patrick, y lo mismo que yo opino, y por lo que defiendo ésta como la gran enseñanza de la fantasía. No seremos héroes, pero nada nos impide intentarlo, aún en las pequeñas cosas; no alcanzaremos la gloria, pero las pautas que nos marcan para alcanzarla nos hacen mejores en el día a día; no queremos ser justicieros, pero sí justos con los nuestros… Al fin y al cabo, lo que importa no es el destino, pues a todos nos espera el mismo, sino el camino que hemos de recorrer hasta que nos alcance.

Sí, todo eso es la fantasía. Y la pena es que se llame así: Fantasía.

 

Los cuentos de hadas superan la realidad no porque nos digan que los dragones existen, sino porque nos dicen que pueden ser vencidos”.Ver más en: http://www.20minutos.es/noticia/1973097/0/patrick-rothfuss/entrevista/nombre-viento-fantasia/#xtor=AD-15&xts=467263